Señorita Papaya: hay que aceptarse por completo

Nos entrevistamos con la escritora detrás del blog de moda Señorita Papaya, Rachel, como le dicen sus amigos.

Este blog se basa en seguir las nuevas tendencias y, en la descripción, Rachel escribe “Soy gorda, curvy, plus size, e incluso me considero in-betweenie”. Frente a esto, decidimos averiguar más sobre que se siente, de forma personal y directa, ser una mujer de talla grande en el ambiente de la moda y en especial, al estar expuesta al amplio público del internet.

¿qué te impulso a empezar?

¿Con el blog? Si es así, pues, la verdad es que tenía muchas ganas de escribir, de compartir las cosas que me parecen interesantes y geniales con mis amigos y, por qué no, con la gente que anda buscando ese tipo de eventos/lugares/etc. en Internet. Entonces, decidí arrancar con el blog junto a un grupo de amigas que eventualmente fueron dejando de escribir y quedé yo sola, jajaja. Al inicio yo ni aparecía en el sitio, evitaba publicar fotos mías, si acaso, lo único que salía de mí eran mis uñas en fotos de nail art y cosas así. Poco a poco me fui abriendo con la idea de que está bien mostrarse como uno es, con sus defectos y virtudes a la vista. Creo que lo que más me abrió la mente fue viajar a Río de Janeiro en 2013 y ver que había un sinnúmero de mujeres de todos los tamaños y colores en bikini, mostrando sus cuerpos así, sin vergüenza de sus rollitos —y algo más, en algunos casos— o incluso de sus "pocas curvas". Definitivamente, esa experiencia me hizo apreciar más mi cuerpo y dejar de sentirme incómoda al mostrarme.

Raquel.png¿cómo penas que los medios afectan la idea de belleza y quienes se ven más afectados?

Me parece que los medios clásicos afectan la idea de belleza de muchas maneras, incluso de maneras inesperadas, cosas como un simple comentario o la decisión que puede tomar una presentadora al operarse X o Y parte del cuerpo por “vanidad”; o “porque se ve más linda” , afectan al espectador de manera indirecta. Los nuevos medios, en cambio, le dan voz a todo el que quiera pronunciarse y creo que por eso ahora hay más gente de talla grande “famosa” o reconocida y valorada por muchas más personas que se sienten identificadas de algún modo ya sea con su talla o su filosofía ante la vida. Creo que, de algún modo, todos se ven afectados, depende de lo que consuman. Si consumes TV basura, sin importar la edad que tengas, te verás afectado e influenciado: pensemos en la generación que creció viendo Jersey Shore, por ejemplo. Si consumes blogs o canales de YouTube con buen contenido, que incluyan todo tipo de cuerpos en sus publicaciones o que hablen/escriban evitando los estereotipos y la discriminación, también te verás afectado e influenciado, pero de una manera positiva. No creo que nadie se excluya de verse afectado sea lo que sea que consuma, solo que en unos casos será positivo y en otros, negativo.

¿alguna vez tus inseguridades te hicieron querer abandonar el trabajo (modelaje/blog)?

No realmente, me pasó todo lo contrario. Como te comenté antes, en un principio yo evitaba aparecer en fotos y demás, pero a medida que empecé a publicar fotos mías en el blog y redes, y vi que a la gente le iba gustando ese contenido, seguí haciéndolo más. Si ahora no escribo ni público mucho en el blog es porque estoy agotada física y mentalmente debido a los empleos que me dan de comer, no a que me sienta insegura. Me atrevería a decir que estoy atravesando una de las etapas en las que más segura me he sentido de mí misma y de mi cuerpo.

¿qué consejos tenes para vencer las inseguridades y aceptarse a uno mismo?

En mi caso, una de las cosas que me hizo vencerlas fue el hecho de ver a otras personas aceptándose a sí mismas. Creo que el ejemplo de otros fue lo que más me ayudó a aceptarme y decir: “Hola, mundo, aquí estoy y así es como luzco. Si no les gusta, no me importa, a mí sí me gusta cómo soy y me valoro”. También ayuda rodearse de gente que no sea tóxica y que no discrimine a los demás, siempre existe una persona (o varias) en nuestros círculos sociales que tira comentarios del tipo “la gorda esa”, “el feo ese”, “la enana aquella”, “el palo aquel”, eso en algún punto nos hace sentir mal a todos y saca nuestras inseguridades a flote. En el momento en el que evitas estar con ese tipo de personas y te rodeas de gente que no hace esos comentarios, que acepta a los demás como son y no los critica, te vas a sentir en un mejor ambiente y con menos inseguridades.

¿qué clase de feedback recibís del público? ¿Te afecta (ya sea de forma positiva o negativa)?

Por lo general, he recibido buen feedback, la gente puede ser muy linda, pero también muy mala. He tenido la suerte de recibir buenos comentarios en general, muy pocas veces me escribieron algo poco amigable o en un tono poco agradable, pero no me han insultado ni me han dicho cosas negativas por mi tamaño ni mi apariencia. En general, he recibido comentarios bastante constructivos y positivos, así que no me puedo quejar. Sí me ha afectado positivamente porque me ha ayudado a mejorar mi contenido o a sentirme mejor conmigo misma y me han dado ganas de compartir más con el público de mi blog y mi canal. La verdad es que, hasta ahora, los comentarios negativos que he recibido han sido en persona, por parte de gente que conozco en la vida real o que me cruzo en la calle, nunca por parte del público de mi blog o mi canal. Creo que lo que más me ha afectado negativamente ha sido mi familia, aunque no lo creas, y no porque lean mi blog y no les guste, sino porque se excusan para criticar mi talla con la salud y temas que pueden parecer válidos, pero a la hora de la hora, cuando me hice exámenes médicos, resultó que “la gorda” era la más saludable de la familia, jajaja. Así que por un lado me siento contenta porque les da una cachetada a los demás, pero más que nada, porque eso reafirma mi posición, sé que estoy haciendo las cosas bien en lo que respecta a mi cuerpo y que la forma de cuidarme quizás no me haga perder tallas, pero sí hace que me mantenga saludable.

¿sentis que tu trabajo aporta algo hacia la comunidad?

Espero que sí. Definitivamente, confirmo que sí aporta en los momentos en que alguien me comenta o me envía un mensaje agradeciendo por algo que publiqué, o cuando alguna amiga me dice que le sirvió tal o cual cosa que publiqué, pero creo que podría aportar un poco más, mientras tanto, sigo buscando formas de hacer que mi granito de arena se convierta en algo mucho más grande y llegue a más gente que lo necesite.

¿qué exigencias o presiones sufrís con este tipo de trabajo?

Realmente, no siento exigencias ni presiones porque es algo que decidí hacer por placer y yo me pongo los tiempos. Yo soy la que maneja el blog, el canal de YouTube y sus redes sociales, si alguien me pone exigencias, soy yo misma, y como esto es algo que me gusta mucho, no siento presiones ni nada por el estilo, aunque no gane nada económicamente con esto, no sufro en absoluto —y me encanta.

¿qué tipo de reacciones recibís de las marcas? (si trabajas con alguna particularmente o en general a la hora de comprar ropa)

En general, no he recibido reacciones de marcas grandes (de indumentaria en general). Sí, reacciones positivas por parte de marcas más pequeñas o tiendas de ropa, hay emprendimientos con los que he colaborado y nos ha ido muy bien, pero no ha pasado de eso. En cuando, a la hora de comprar ropa, en general, a veces siento placer y a veces siento frustración. Placer cuando hay tiendas con opciones, variedad de tallas, buenos precios, diseños lindos, cortes apropiados… no siempre existe todo esto en conjunto, por lo general, cuando se da esta conjugación mágica, es al comprar online en tiendas que incluyen la categoría “plus size” o que se dedican exclusivamente al diseño de prendas para tallas grandes. Frustración cuando voy a una tienda y veo que no tienen en stock ni una prenda en la talla que me podría quedar, cuando me pruebo un jean que me queda bien de cintura y cadera, pero las bastas son un espanto, cuando se nota que la prenda no está pensada para un cuerpo de talla grande, sino que está pensada para el estereotipo de lo que es un cuerpo de talla grande, o cuando voy a una tienda que tiene prendas lindas, pero a un precio impagable “in this economy“.

¿seguís teniendo inseguridades? ¿Cómo  las “manejas” cuando tu trabajo se basa en eso?

Si bien ya comenté antes que esta es una de las etapas de mayor seguridad conmigo misma que haya tenido, no voy a negar que aún siento inseguridades de vez en cuando. Lo bueno es que casi siempre logro encontrar la fuente que me genera esa inseguridad, por ejemplo, la mayoría de las veces es el síndrome premenstrual, desde que cumplí 27 años, he notado que el SPM me afecta por ese lado, por mi autoestima, pero en el momento en que me doy cuenta de que me siento mal conmigo misma o insegura y no hay “motivo aparente”, saco mis cuentas y sé que es esa época del mes, y automáticamente hago algo al respecto, elijo ropa más linda para ponerme o me maquillo de algún modo especial que me cause el efecto contrario. A veces —no tantas, por suerte— la fuente es una persona, por lo general un desconocido que me diga “gorda” despectivamente en la calle o algún comentario de algún familiar que pueda resultar hiriente sin que ellos se den cuenta o tengan la intención de lastimarme. Eso me puede hacer sentir mal y por ende, insegura, pero desde hace un par de años, cuando reconozco que esa es la fuente de mi inseguridad, subo una foto mía a mis redes sociales y escribo sobre lo que me ha hecho sentir mal o me desahogo un poco, y la gente suele ser tan linda, me dejan comentarios geniales, me levantan los ánimos o me recuerdan que debo ignorar lo negativo, realmente creo que cuento con amigos y seguidores fantásticos que me ayudan a olvidar los motivos por los que me quise des-ahogar inicialmente.

¿cómo fue tu infancia? ¿Qué hechos de tu vida sentís que te formaron más como persona y que te pusieron en el lugar en el que estas ahora?

En general, creo que tuve una linda infancia, mis recuerdos son muy positivos en cuanto a las anécdotas y cosas que viví, viajes familiares y cosas así. Siempre recibí amor por parte de mis padres y hermanos, pero (aquí viene el pero)… también recuerdo que siempre fui “la gordita” de la casa o la familia en general, aunque en retrospectiva, cuando miro fotos y cosas así, siempre tuve una talla promedio hasta los 20 años. Siempre tuve altibajos de peso, pero me mantenía dentro de las tallas que se consiguen fácilmente en cualquier tienda. Recién a los 24 años comprendí y acepté que formaba parte de lo que se conoce como categoría “plus size” en algunas tiendas porque nunca había formado parte de esta categoría. Incluso ahora, no me siento 100 % parte de esa categoría porque hay prendas de talla “regular” que me quedan y por lo general lo que me queda de lo “plus size”suele ser lo más chico, dependiendo de la tienda. Pero, volviendo al tema, en mi mente, siempre fui gorda. Recuerdo que mi mamá me contaba que desde bebé, el pediatra le mandó a ponerme a dieta porque “estaba muy gordita” y que a ella le daba pena, y no me puso nunca a dieta. Recuerdo que mi uno de mis hermanos (el más cercano en edad a mí) siempre me decía que era gorda y fea, y estoy segura de que eso me arruinó el autoestima, especialmente, durante mi adolescencia. Recuerdo que, hasta los 13 años de edad, siempre fui “la gordita” en la escuela y el colegio, además de la familia (en la familia nunca dejé de serlo, a pesar de lo siguiente). Marco los 13 años porque a esa edad le detectaron diabetes a mi papá y mi mamá nos eliminó los azúcares y grasas de las comidas a todos en casa, y cuando volví a clases de las vacaciones, una profesora con la que siempre me llevé bien me preguntó frontalmente y en privado, por suerte, qué hice para adelgazar tanto y tan rápido, le dije que nada, que simplemente mi mamá nos cuidaba más con las comidas por lo de mi papá y listo. Creo que esa fue la primera vez que sentí “awareness” de mi peso y de su pérdida, a pesar de que siempre haya estado el tema de que yo era “la gordita” en todas partes. Y créeme que si vieras fotos mías de esa época, realmente era una niña con peso y talla promedio, ni gorda ni flaca, sigo sin entender por qué la obsesión de los demás con recalcar mi supuesta gordura y sin entender cómo no me di cuenta de que todos estaban equivocados y que yo no era gorda. ¿Quizás sería porque siempre fui cachetona? A lo mejor los cachetes grandes hacen parecer que una sea gorda sin que lo sea. ¡Qué sé yo! Ahora sí soy gorda y me lo pueden decir mil veces, y les daré la razón porque es verdad, pero antes no debí permitirlo, no debí dejar que me trataran como “la gordita” ya sea que tuvieran buenas intenciones o no al decirme así. En fin, nunca me sentí guapa ni segura de mí misma, ni nada de esas cosas hasta que empecé con el blog, hasta que me acepté por completo y aprendí que lo que digan los demás no siempre tiene validez y no siempre debemos permitir que eso nos afecte, aunque cueste evitar que nos afecte.

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